11:26 h. viernes, 22 de octubre de 2021

Santos aseguró que es imposible una paz en Colombia con "perdón y olvido"

EFE  |  29 de noviembre de 2014 (01:22 h.)
Juan Manuel Santos

El presidente manifestó que para que el proceso de diálogo con las FARC termine con éxito no puede haber impunidad.

"Una paz con impunidad no es posible, no se puede", afirmó el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, durante la clausura del XXXIV Congreso Ganadero realizado en Santa Marta (norte) en la que añadió que el proceso se basa en la denominada justicia transicional, un mecanismo que permite procesar a responsables de delitos durante el conflicto armado.

Según dijo, "es imposible hacer hoy lo que se hacía antes: perdón y olvido" porque el país es parte de la comunidad internacional que ha evolucionado y desarrollado el Tratado de Roma de la Corte Penal Internacional.

En su intervención el mandatario dijo que durante el proceso de paz se ha situado a las víctimas del conflicto "en el centro de la solución" porque si Colombia quiere tener una paz duradera y sostenible es necesario "satisfacer el mínimo de derechos de esas víctimas".

En este sentido el jefe de Estado subrayó que es necesario "abonar el terreno para una paz sostenible" y destacó que por ello están llevando a algunas de estas víctimas a La Habana, sede de las negociaciones, para que cuenten su experiencia a los negociadores del Gobierno y la guerrilla.
presidencia.gov.co

"Las llevamos para que las partes escucharan a las víctimas en sus anhelos, en sus frustraciones, en sus temores, en cómo las víctimas consideraban que sus derechos tenían que ser satisfechos", apostilló.

Santos también subrayó que se mantendrán las acciones contra la guerrilla en Colombia porque el camino más efectivo es "el del garrote y la zanahoria" y añadió que de otro modo se puede alargar el conflicto.

El presidente reiteró que en La Habana no se está negociando nada "por debajo de la mesa" y aseguró que "en Colombia hay campo para todos, tenemos tierra suficiente, no vamos a expropiar a nadie".

En referencia a las conversaciones de paz, actualmente suspendidas por el secuestro de un general, reclamó el apoyo de toda la sociedad colombiana, incluidos los ganaderos, uno de los sectores más críticos del proceso por las implicaciones que podría tener en el campo, especialmente una reforma agraria.

Santos subrayó además su determinación de no negociar con un cese al fuego bilateral previo porque aseguró que por experiencias de procesos anteriores, las FARC han utilizado esa circunstancia para fortalecerse militarmente.

Beneficios jurídicos

Santos agregó que si se firma la paz cualquier beneficio de la justicia transicional que cobije a las FARC se extenderá a los miembros de las Fuerzas Armadas.

"Para que todos estemos absolutamente tranquilos", dijo el mandatario, "cualquier beneficio jurídico que se dé a las FARC tendrá que ser un beneficio correspondiente a los miembros de nuestras Fuerzas Armadas".

Santos puso como ejemplo los hechos relacionados con la toma del Palacio de Justicia, los días 6 y 7 de noviembre de 1985 en Bogotá, por parte de la guerrilla Movimiento 19 de abril (M-19) y recuperado mediante una operación militar.

"No voy a permitir que se repita ese ejemplo de la toma del Palacio de Justicia, donde una de las personas que se tomó el Palacio resultó de alcalde y el que defendió el Palacio de Justicia resultó preso 40 años, eso no se va a volver a repetir", enfatizó.
presidencia.gov.co

El comentario fue una aparente referencia, sin nombrarlos, al actual alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, quien militó en el M-19, aunque no participó en la toma del Palacio, y a dos militares de alto rango condenados por desapariciones en la operación de retoma.

Por esos hechos, la justicia ha condenado al hoy general retirado del Ejército Jesús Armando Arias Cabrales y al coronel Alfonso Plazas Vega, ambos en prisión.

La toma guerrillera terminó con la muerte de un centenar de personas, entre ellas 10 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y 11 desaparecidos.

El M-19 firmó en 1990 la paz con el Gobierno y se desmovilizó, tras lo cual varios de sus militantes, entre ellos el hoy alcalde Petro, entraron en la política.