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Condenaron por secuestro a uno de los delegados de las FARC del proceso de paz

Henry Castellanos Garzón, conocido como "Romaña", fue sentenciado por la Justicia colombiana a 33 años de prisión por el rapto en el año 2000 de Juliana Villegas

EFE  |  16 de Septiembre de 2015 (06:02 h.)
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Henry Castellanos Garzón, conocido como "Romaña", fue sentenciado por la Justicia colombiana a 33 años de prisión por el rapto en el año 2000 de Juliana Villegas, hija del actual ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas.

 

 

La Justicia colombiana condenó a 33 años de prisión a Henry Castellanos Garzón, alias "Romaña", uno de los delegados de las FARC en los diálogos de paz de La Habana, por el secuestro hace quince años de una hija del actual ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, informaron este martes fuentes judiciales.

La condena la dictó el juez séptimo especializado de Bogotá por el secuestro, el 28 de noviembre del año 2000, de Juliana Villegas.

La joven fue secuestrada a la salida de la Universidad Javeriana de Bogotá, donde estudiaba ciencias políticas, y su liberación se produjo el 2 de marzo de 2001 en el departamento del Huila, en el sur del país.

En ese entonces, el hoy ministro era presidente de la Asociación Nacional de Industriales de Colombia (ANDI), el gremio más influyente del país, que apoyaba el diálogo de paz con las FARC del presidente de la época, Andrés Pastrana (1998-2002).

En 2012 "Romaña" recibió otra condena, a 38 años de cárcel, por su responsabilidad en la cruenta toma guerrillera de Mitú, capital del selvático departamento del Vaupés, limítrofe con Brasil.

En esa acción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, perpetrada el 1 de noviembre de 1998, murieron 19 personas y otras 129, entre policías y militares, fueron secuestradas.

"Romaña", comandante del Bloque Oriental de las FARC, pasó a integrar la delegación de paz de esa guerrilla el 24 de octubre del año pasado con el objetivo de ayudar a preparar el tema del fin del conflicto en los diálogos de Cuba.

Para participar en las negociaciones de paz, el Gobierno autoriza la salida de guerrilleros del país y suspende provisionalmente las órdenes de captura vigentes.