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'Gané con buenas sensaciones en las piernas': Nairo Quintana

El Tiempo  |  17 de marzo de 2015 (18:18 h.)
Tirreno-Adriático

Se impuso en la general y fue el mejor joven, camino de su objetivo del año: el Tour.

Los calificativos para Nairo Quintana y para la actuación de los ciclistas colombianos en la Tirreno-Adriático se agotaron.

El título general y de los jóvenes de Nairo Quintana, el tercer lugar de Rigoberto Urán y la camiseta verde de campeón de los premios de montaña de Carlos Julián Quintero hablan a las claras del dominio del pedalismo nacional en esta, la segunda carrera por etapas más importante de Italia, después del Giro.

Nairo ha comenzado bien su periplo del 2015 por Europa, pues en su primera carrera ajustó una victoria parcial en el Terminillo, el domingo pasado, y este martes se subió al podio por la camiseta azul de campeón de la Tirreno y, además, se enfundó la blanca de mejor joven, en otra actuación sensacional del ciclista de 25 años.

Nunca le temblaron las piernas para pedalear y ganar, y mucho menos la voz para hablar de su hazaña, la que logró al dejar en el segundo puesto a Bauke Mollema y en el tercero a su compatriota Urán, que no le ha podido ganar.

Colombia ya tiene 20 podios en los 10 años de existencia del World Tour. Urán, con siete, es el que más veces ha subido a lo más alto, seguido por Quintana, que ya lleva cinco. Además, Colombia ya tiene cinco victorias en el World Tour, de las cuales el boyacense ha sido protagonista en tres: Vuelta al país Vasco (2013), Giro de Italia 2014 y Tirreno-Adriático 2014.

Este martes, en la contrarreloj llana de 10 kilómetros, el líder del Movistar no desaprovechó la oportunidad de ganar la carrera. A su favor tenía que partía de último, sabía las referencias sobre sus rivales, y los segundos que tenía sobre ellos eran difíciles de descontar en una jornada tan corta.

Al final, perdió 55 segundos con Fabián Cancellara –el ganador de la fracción–, 24 con Alberto Contador, 21 con Mollema, 17 con Urán y 22 con Thibaut Pinot, pero lo importante fue que se quedó con el tridente, el trofeo que recibe el campeón de la carrera.

¿Cómo recibe el título en la Tirreno?

Ganarla es bueno para la moral: después de la caída en la Vuelta a España, pues había pasado un período importante sin vivir un momento de felicidad, ese para el que uno se prepara e invierte tanto trabajo.

¿Todavía tiene la espina de la Vuelta?

No pude en la Vuelta brindarle todo lo que tenía al público, por la caída. Fui a Argentina e hice un podio, ese era tranquilizador, pero no sabía nada porque es una carrera diferente, sin rivales tan fuertes como los del World Tour.

¿La etapa del Terminillo es la mejor victoria que ha tenido?

Cuando recuerdo el día que gané, se me sale la sonrisa, pues fue una victoria espectacular, de las que me han encantado. Fue fabuloso. Ganarles a los rivales que estaban presentes, con el día que hizo, el frío, la lluvia y terminar con la nieve en la foto final, pues se ve espectacular. Fue un día en el que sufrimos mucho.

Ratifica que el ciclismo colombiano sigue siendo grande...

Se sigue demostrando que no es una casualidad. Año a año seguimos creciendo, hemos sido muy regulares y saldrán más ciclistas para nutrir a equipos europeos.

¿Le sorprendió su rendimiento?

Cada día de la competencia me sentía mejor. Me voy con buenas energías y con buenas sensaciones en las piernas.

¿Esperaba más de usted en la contrarreloj final?

No iba con calma, pues ha sido una crono bastante exigente. Los rivales tenían un poco más de ventaja sobre mí y he hecho la crono a tope; por suerte, ha salido ‘normal’, lo suficiente como para no perder el liderato.

¿Cuál fue el momento más complicado?

Afortunadamente, no tuvimos ningún percance esta semana y todo el equipo estuvo siempre a la altura, muy fuerte. El equipo estuvo sensacional.

¿Qué viene ahora?

Descansaremos unos días antes de afrontar las clásicas de pavé la próxima semana, y luego estaremos en la Vuelta al País Vasco.

¿Le asusta el ‘pavé’ en el Tour?

No le tengo miedo, tengo deseos de ir y poder saber qué sensación produce estar allí por sí mismo. No que me lo cuenten, que me digan. No tengo miedo. Creo que tampoco voy mal, tengo que probar, voy mentalizado, con ganas.

Acá se habla todavía de la etapa del Stlevio del Giro del año pasado, en la que usted se impuso con polémica...

Se sigue demostrando y diciendo ‘no’ con palabras. Al final, las palabras sobran, porque aquel día les he ganado con las piernas, con la cabeza. Se les sigue diciendo que no fue una casualidad, tampoco me aproveché de un descuido de ellos, porque lo pueden decir los organizadores o los jueces si hice trampa.

Pero aún se critica...

No he bajado en carro ni me he colgado de nada, tal cual; hice el mismo recorrido que ellos, solamente un poco más rápido. No es la primera ni la segunda vez que puedo ganar en estas condiciones. Ya lo he hecho con frío, lluvia y nieve, y no ha sido casualidad.